Capítulo 71. Complicaciones
— ¿Y cómo quieres que sepa eso Andrés? – reclama Antonio a su primo por teléfono —. Tengo prohibido entrar a la casa por orden de los patrones – explica casi con manzanitas al interlocutor.
— ¿Y me podrías decir por qué continúas trabajando en esa mierda? - despega el teléfono de su oído ante el grito de Andrés.
— Pues porque la paga es buena y el trato es decente, tengo tres comidas al día y mi sueldo queda libre además, tengo permiso de continuar la universidad – dice observando hacia el e