Capítulo 53. Mentiras, aclaraciones y sorpresas
Damián queda embobado con el trasero precioso de la chica grosera y malgeniada que sin dudarlo lo ha dejado con la palabra en la boca y sube la escalera con la barbilla muy en alto, suspira entrecortado sin ninguna insistencia de su parte para que la escuche sin embargo se dirige hacia la sala de estar que aunque ya es bastante avanzada la noche, su familia se encuentra tomando un postre imagina luego de la cena.
Resopla.
— Buenas noches Damián ¿te apetece comer algo? – Harold le ofrece y él n