Capítulo 41. Caos (parte II)
Alguien grita: “reo libre” y Lea corre con más ahínco al escuchar y va tropezando con las personas a su alrededor, pero con la suerte de que no saben quién es, hasta que alguien la reconoce señalándola como el “reo”. No sabe de dónde saca la agilidad de trepar por las mesas y escritorios, pero se les dificulta sobremanera poder atraparla.
La viscosidad en su ropa que aún no seca le hace más sencillo escurrirse entre las manos de los hombres (que ahora son muchos), antes de saltar de un escritori