Capítulo 40. Distracciones
Harold empuja al sujeto con la cámara, pero es fotografiado por una docena más, uno de sus guardaespaldas lo detiene haciéndole ver el escándalo y cierra los ojos por un momento, respira profundo sosegándose o al menos tratando de hacerlo.
Con dificultad, esquivando el montón de intrusos con cámaras y micrófonos ingresa al recinto policial, pero en la puerta de cristal tintado antibalas lo intercepta un hombre vestido como agente policial. Harold pone los ojos en blanco y respira profundo, de n