Capítulo 26. ¡Locura!
— Como ordene madame – expresa de manera teatral aun sin comprender el margen de locura que padece la mujer con la que va a casarse.
Sin embargo decide que no hará ningún comentario al respecto para que el menudo, pero peligroso monstruo que vive dentro de ella no aflore en este momento.
— ¡Gracias! - le responde con dulzura, como si nunca lo hubiese insultado y dejado tirando hablando solo como un perfecto tonto —. Ya estoy lista para irnos – dice mirándolo guardar los alimentos en la despen