Secuestro
VALENTINE.
Una semana después.
Hoy es la primera vez que salgo a caminar por las calles con los bebés dentro de la carriola, estoy usando una gorra y lentes de sol para evitar ser reconocida y acosada por los periodistas. Algo que me gusta y extraño mucho de vivir en Los Ángeles, es que puedo caminar por la calle sin temor a ser perseguida de un momento a otro por reporteros de los medios de comunicación.
Aquí es difícil hacerlo, no respetan la privacidad ajena y me persiguen como si