Levantó la cabeza y vio al hombre parado frente a ella, imponente. Se parecía increíblemente a Jace Hudson. Escuchó que Eduardo lo llamó hace poco “Segundo Amo”.
—Buenos días, señor —saludó Arianna, poniéndose de pie y bajando la cabeza. Al parecer, todos los Hudson compartían una apariencia como si hubiesen sido moldeados por el mismo escultor, incluido su hijo Eli.
En ese momento, ni siquiera podía decir con certeza si Eli se parecía más a Jace Hudson o al hombre que estaba ahora frente a ell