Mientras tanto, Chase Hudson estaba absorto en un beso apasionado con Rosalinda. Disfrutaban de un momento apasionado y apasionado sin importarles en absoluto que el chófer estuviera en el coche con ellos.
"Busca el hotel más cercano y sube", le indicó Chase al chófer. Este respondió "sí, señor" sin mirar el retrovisor central. Mirar ese retrovisor implicaba que todos iban a acabar en un hospital.
Pronto encontró un hotel y entró. El resto es historia.
Rosalinda yacía indefensa contra la cama,