Actualidad
Marcia sostenía el teléfono como si quemara. Su rostro estaba completamente pálido mientras trataba de calmar su respiración. El veredicto del doctor Quill retumbaba en su cabeza como una alarma incesante:
“¡Está embarazada!”
Casi tres meses… ¿Cómo había sido tan descuidada?
“Si aborta este feto, podría causarle infertilidad permanente…”
La frase era aún más aterradora que la primera. Marcia había dedicado toda su vida a perfeccionar su imagen, a asegurarse de ser la hija ideal, la p