Pero Serena no pareció apreciarlo. La miró con desaliento, sin saber qué decir o hacer.
Con una mueca de desprecio, Rubí continuó:
—Ahora que todo se ha aclarado, te pido que te retires. No eres bienvenida en el Grupo Maxwell, y tampoco estás calificada para participar en esta reunión.
Zoey parecía al borde del colapso. Enfurecida, miró a Rubí y de repente esbozó una sonrisa sarcástica. Como si recordara algo, replicó con indiferencia:
—Rubí Gibson, ¿qué derecho tienes para decir eso? Aunque no