El rostro de Yvette cambió ligeramente. Miró a Rubí llena de conmoción y ansiedad, sin saber qué hacer.
-Rubí, yo... te he dicho la verdad. ¿Puedes perdonarme? No te ha pasado nada. Verás, ahora todo el mundo alaba tu inteligencia y madurez, y tu boda con el señor Maxwell es todo un éxito. Yo... te digo la verdad porque espero que puedas perdonarme. Por favor. Todo es culpa mía. ¿Podrías perdonarme? -Yvette agarró la mano de Rubí y se negó a soltarla, llorando mientras hablaba.
-Eso es interesa