Rubí sonrió y dijo:
-Está bien, ya es hora de que vayas al jardín de infantes. Si no, llegarás tarde.
Dylan asintió, la miró un instante más y dijo:
-Está bien, mami. Me voy ahora. Ganaré más dinero y te compraré más regalos en el futuro.
Rubí se rió y respondió:
-Está bien, sigue así.
Dylan se alejó alegremente.
A Rubí le gustaron mucho los lápices labiales. Los miró un rato más antes de guardar el que había usado en su bolso. Los otros dos los pidió a Yasmin para que los pusiera en su mesa de