Rubí originalmente había pensado contarle a Marcus sobre la muerte de su madre mañana, pues tenía una cita con Ethan esa noche. Sin embargo, después de meditarlo, decidió que cuanto antes se lo dijera, mejor. No quería retrasarlo más. Considerando las circunstancias de Zoey, sería lo peor que Marcus se enterara por ella.
—Bueno, volveré lo antes posible —dijo Marcus y colgó el teléfono.
Rubí añadió:
—Muy bien, nos vemos entonces. Tengo algo que debo hacer ahora —.
Tras colgar, Rubí jugó con su teléfono durante un rato. Primero llamó a Serena y le dio algunas instrucciones; Serena respondió que cumpliría con lo pedido.
Luego Rubí llamó a Stephen.
Como Rubí vivía con Marcus, no necesitaba que Stephen la protegiera, y tampoco era conveniente para él hacerlo, por lo que la mayor parte del tiempo Stephen se quedaba con Sabrina, según la solicitud de Rubí.
—¿En qué puedo ayudarte, jefa? —preguntó Stephen, pues ahora veía a Rubí como su superior y ya no como subordinada de Zoey.
—Stephen, es