Ethan arqueó las cejas.
—Bueno... en realidad planeaba casarme con ella.
—¿Y qué hay de mi madre biológica? Antes no querías a esa mujer malvada. ¿Qué te hizo cambiar de opinión? —replicó Dylan. Su rostro infantil se contrajo, con un brillo de ira en los ojos.
Ethan respondió con calma:
—Aún eres muy joven. No lo entenderías. ¿Eso era todo lo que querías decir cuando pediste reunirte hoy?
—Es muy importante —insistió Dylan, asintiendo—. Mi padre biológico aparece de la nada, y ahora quiere casa