Ethan arqueó las cejas.
—Bueno... en realidad planeaba casarme con ella.
—¿Y qué hay de mi madre biológica? Antes no querías a esa mujer malvada. ¿Qué te hizo cambiar de opinión? —replicó Dylan. Su rostro infantil se contrajo, con un brillo de ira en los ojos.
Ethan respondió con calma:
—Aún eres muy joven. No lo entenderías. ¿Eso era todo lo que querías decir cuando pediste reunirte hoy?
—Es muy importante —insistió Dylan, asintiendo—. Mi padre biológico aparece de la nada, y ahora quiere casarse con esa mujer. Necesito tener claras las cosas.
Sus cejas se fruncieron con fuerza. En ese gesto, se parecía de manera inquietante a Ethan.
Durante años, había sido criado por Marcus Maxwell. Por eso era natural que su carácter y gestos se parecieran más a los de él que a los de Ethan.
Las palabras de Dylan dejaron a Ethan visiblemente incómodo. Lo miró con disgusto.
Zoey, desde su lado, le lanzó una mirada cargada de significado. El mensaje era claro.
Rubí percibió que algo andaba mal. Escu