—No es nada. Quédate en casa. Yo me encargaré de todo. Lo entenderás cuando veas las noticias más tarde.
Pero Rubí no pudo quedarse tranquila. Tenía un mal presentimiento.
—Marcus, ¿no te preocupa esto? Si Weston está trabajando con alguien de la familia Maxwell...
Marcus la interrumpió con voz seria:
—He estado investigando a Weston todo este tiempo. Le pedí a Gavin que lo guiara hacia una trampa el día que vino a rescatar a Leonardo. Y tenía razón. Es exactamente quien yo pensaba.
Rubí se quedó helada.
—¿Quién es exactamente, Marcus Maxwell? ¿¡Y cómo pudiste ocultármelo también!?
De pronto, sintió como si muchas piezas del rompecabezas se le hubieran escapado sin que se diera cuenta.
¡Marcus le había ocultado una de las piezas más importantes del juego!
Al otro lado del teléfono, la voz de Marcus se volvió aún más grave:
—Rubí, este asunto tiene implicaciones muy serias. Por supuesto, no puedo afirmar nada con certeza sin pruebas concretas. Pero, basándome en la información que prop