Todos a su alrededor, al escucharla, la miraron con curiosidad. En realidad, todos se habían percatado de la ausencia de Zoey y Leonardo.
La noticia sobre Zoey ya había circulado, y todos comprendían la situación, pero nadie se atrevió a hablar al respecto debido a su estado. Sin embargo, la ausencia de Leonardo también resultaba extraña.
Tobias, sin mostrar alteración alguna en su expresión, respondió con voz seria:
—Oh, no es nada importante. Los dos han estado muy ocupados en los últimos días, con demasiadas responsabilidades sobre sus hombros. Están un poco sobrecargados de trabajo, y hoy están encargados de la logística. No son necesarios aquí para recibir a los invitados.
La mayoría asumió que Zoey no quería salir a enfrentar a la gente debido a la vergüenza que sentía.
Sin embargo, el anciano de cabello blanco pensó lo contrario. Con rostro serio, intervino:
—No importa qué noticias haya sobre Zoey. Ahora es la hija mayor de la familia York, con una identidad inquebrantable, y