—Después de perderte, tus padres pasaron años muy dolorosos, Serena.
Pero últimamente han encontrado algo de paz. Están bien.
Los ojos de Serena brillaron con lágrimas contenidas; algunas escaparon y rodaron por sus mejillas.
Tras unos segundos de silencio, alzó la vista hacia Noah, quien la miraba preocupado.
—Noah… no les digas que he vuelto todavía.
Encontré a mi padre biológico, y hay cosas que debo resolver antes.
Aún no es el momento de reunirme con ellos.
Noah frunció el ceño, sorprendid