Rubí sonrió y observó el rompecabezas mientras añadía:
—¿Este rompecabezas es difícil? Mamá te acompañará un rato, pero tengo un poco de hambre, así que le pedí a la tía Anna que trajera algo de comer. Después podemos comer juntos, ¿te parece?
—Está bien. Mami, no puedes dejar que el bebé en tu barriga pase hambre —respondió Dylan.
Rubí asintió y contestó:
—Exacto. Tú tampoco puedes quedarte sin comer.
Desde la pantalla de vigilancia, Marcus observaba a Rubí y a Dylan y no pudo evitar suspirar