—Sí, lo sé. —Rubí colgó el teléfono y, sin perder tiempo, empezó a cepillarse los dientes y a arreglarse.
Mientras se vestía, no dejaba de pensar en quién podría estar detrás de todo esto. El método era demasiado calculado. Aparte de Zoey, no podía imaginar a nadie más capaz de algo así.
El escándalo giraba en torno a un “grave error” de Williams Fast Food, y aunque Rubí sabía que había sido manipulado, admitía que el problema existía.
El tema eran las loncheras desechables.
El restaurante tení