Rubí esbozó una ligera sonrisa antes de decir con naturalidad:
—Sin embargo, hay algo que me intriga, señor Maxwell.
—Adelante, señorita Gibson —respondió Dereck, dándole paso con gesto amable.
—Estas pinturas… —Rubí paseó la mirada por las obras colgadas en la sala— ¿no deberían estar en un museo?
Dereck guardó silencio unos segundos antes de replicar con tono neutro:
—Entonces, ¿ya habías visto algunas de ellas?
Rubí asintió ligeramente mientras fruncía el ceño con gesto reflexivo.
—El año en