Rubí asintió con firmeza y dijo con seriedad:
—Lo he pensado bien. Me gusta Marcus y él ha sido muy bueno conmigo. Precisamente por esa confianza, necesito descubrir la verdad. Si todo esto es un malentendido con la familia Smith, aclararlo me dará paz… y me hará sentir segura.
Sabía que Marcus era terco y reservado. Por eso, investigar por su cuenta parecía la única manera de llegar al fondo del asunto, sin conflictos innecesarios.
—Rubí, ¿hablas en serio? ¿De verdad lo quieres? —preguntó Emil