Hizo una pausa breve. Luego, con una sonrisa aún más siniestra, añadió:
-Ella me amaba mucho y era muy buena conmigo. A veces pensaba en cómo tendría que reprimir mis verdaderos sentimientos para siempre, ya que Brina era alguien que nunca podría tener. Al menos, antes de que tu madre cambiara de opinión y aceptara estar conmigo, sabía que necesitaba a alguien que actuara como fachada. Como me amaba tanto, estaba dispuesta a tener hijos, era obediente, sensata y leal. No le importaba que casi n