Marcus estiró la mano, rozó suavemente el cabello de Rubí y dijo en voz baja:
-No te preocupes. He diseñado un plan y organizado todo con mucho detalle.
-Mm-hmm -asintió Rubí, estudiando sus pensamientos con atención. Dudó si debía decir algo más, pero finalmente permaneció en silencio y dijo:
-Creo que lo lograremos.
Marcus se rió entre dientes y comentó:
-Aunque fallemos, lo peor será no obtener la receta. No es una cuestión de vida o muerte inmediata, como una enfermedad grave, así que no no