Elliot respondió:
-No voy. Los apoyaré desde lejos. Si algo pasa, al menos uno de nosotros podrá reaccionar desde fuera.
Rubí consideró que tenía sentido y dijo:
-Está bien, entonces haz los preparativos necesarios.
-Si la negociación tiene éxito, iré a cenar esta noche -agregó Elliot.
Rubí miró hacia la puerta de la casa. Sherry Thompson ya había salido a recibirla. De pronto, recordó algo y dijo:
-Elliot, gracias.
El agradecimiento repentino dejó a Elliot desconcertado.
-¿Gracias? ¿Por qué?
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