Mientras Emma estaba entretenida con los bisabuelos y los manuales de instrucciones de los autos, para que los gemelos ya los usaran, en la casa estaba habia un gran escándalo en ese momento por algo que habia ocurrido.
Regresando un poco en el tiempo, David habia ido a revisar a su hijo, pero se llevó el susto de su vida al ver que este estaba despierto y le estaba mirando a los ojos.
- ¡HIJO! – gritó asombrado acercándose a la cama.
- P… pa… d… re… - habló Cedrid de forma lenta.
- Si… si