Después de ese día, Cedrid y Emma estaban un poco ocupados con los últimos detalles de sus labores de reyes antes de empezar el invierno.
Algo que entristecía un poco a los cachorros, porque no veían a sus padres en la mañana, pero sus abuelitos les aseguraban que pronto estarían libres para jugar todo el día con ellos para hacer cacería de muñecos de nieve.
Por una parte, Cedrid estaba al pendiente de ver los últimos detalles de los proyectos de renovación, así como el abastecimiento adecuado