Cedrid estaba feliz porque sus cachorros siguieron sus instintos y le ayudaron a atrapar un hermoso ciervo para regalárselo a Emma.
- Ambos lo hicieron muy bien – les felicito – mamá estará muy feliz con este regalo que le llevamos.
- ¡Si! – dijeron a coro los cachorros.
- ¿Mami gusta? – preguntó emocionado William.
- Si hijo, eso es lo que nosotros le regalamos a nuestra persona especial.
- Papi yooo tu – dijo Andrea feliz.
- Gracias hija mía – mencionó risueño el mayor antes de tomar el cuerp