- Vicky, cállate tú no puedes opinar en esto – gruño Robert frunciendo el ceño, porque odiaba escuchar las opiniones de su esposa.
- No calles a mi hermana – atacó David, quien igual le gruño porque odiaba ver como ese imbécil maltrataba a su hermanita.
- Tu no te metas, yo puedo darle órdenes a Vicky porque soy su esposo – dijo brincando para lanzarse a atacar a su esposa – y tu ¿qué te habia dicho de opinar en público? – declaró abriendo su hocico para morderla y someterla.
- … - Vicky se asu