―¿Qué pasó? ―Preguntó en un susurro, ni siquiera la voz le funcionaba. ―¿Dónde estoy? ―Intentó sentarse.
―Debe tranquilizarse. ―Una enfermera la detuvo. ―Hubo una explosión. ―Ariana la miró, ahora lo recuerda bien, ella salió volando y no recuerda nada más. ―Usted ha estado durmiendo por dos días.
―Yo… yo estoy embarazada. ―Cerró los ojos por el calambre en su bajo vientre. ―Mi bebé…
―Señorita. ―El doctor se acercó a ella. ―Lamento mucho lo sucedido, pero usted perdió al bebé en el lugar. ―Fu