―Por favor, está pendiente al móvil, sabes que siempre puede faltar algo y…
―¡¿Más?! ―Vidar casi gritó. ―Dios mío, estos niños están teniendo la mejor fiesta del mundo, ¿Cómo es eso? ―Besó la cabeza de su mujer. ―¿Quién es el humano? ―Preguntó mirando el auto.
―Lo siento, ya lo presento. ―Ariana lo llamó. ―Nos conocimos en el hospital. ―Le explicó.
―Sí, reconozco su olor. ―Aceptó Vidar. ―Nos cruzamos con él el día que despertaste. ―Eir frunció el ceño, realmente no lo recuerda.
―Philip, ello