Ariana lo miró inmóvil, realmente confusa por encontrárselo ahí, la urbanización en la que vive ahora es realmente exclusiva y no se lo imaginó con la posición social como para encontrárselo y menos justo ahí.
―Tú… ―No pudo decir más, la voz le falló, su corazón se ha vuelto realmente loco y su loba está inquieta por la presencia del hombre, su olor es casi embriagante para ella.
―Nunca había dejado a una mujer tan perpleja como para quitarle la habilidad de hablar. ―Bromeó. ―¿Debo sentirme o