Capítulo cincuenta y uno. Vergüenza
Rosa María
La oscuridad me abruma y el miedo me destroza los nervios, la soledad me hiere profundo porque necesito la compañía de él, no es que estemos juntos porque la diversidad del caso nos obliga a estar cada uno por su lado, pero lo necesito tanto que me es casi imposible respirar. Aunque después de lo sucedido hoy dudo que vuelva a mirarme. Perder los estribos es para mí una forma de protegerme, Mike es muy diferente; controlado, tranquilo, calculador y sosegado hasta el punto que me llev