Capítulo cincuenta y ocho. Instinto protector
Mike Sterling
— ¿Mike? — llama mi atención y al subir la vista se da cuenta de que mi expresión ha cambiado, su labio inferior tiembla.
— ¡Es hora cielo, tienen todo controlado! — ella asiente y solloza entrecortado. Extiendo el brazo derecho enseñando la palma para que la tome y salgamos de la estación de policía.
Bajamos al estacionamiento subterráneo y encuentro tres chicos de mi equipo de seguridad — el que utilizo para la protección a las víctimas de acoso — y nos saludan con un asentimien