Capítulo cincuenta y dos. ¡Estoy jodido y ella es la culpable!
Mike Sterling
Solloza y se remueve entre mis brazos, lo que me hace deshacer un poco el agarre, sin embargo. la mantengo pegada a mi pecho para que sienta mi piel y que estoy aquí para ella sin reservas, aunque eso sea peligroso incluso para mí. Me aparto un poco al sentir que se remueve nuevamente incómoda, levanta la cara y veo su piel mojada por las lágrimas, me siento un terrible ser. Articula un “perdóname por favor” y eso es todo lo que necesito para caer nuevamente a sus pies, cautivado