Capítulo 67. La jugada de Carmina
Bianca salió del laboratorio de la perfumería, se subió a la parte trasera del coche y se puso el cinturón de seguridad. En el asiento delantero iba el chofer y en el asiento del copiloto iba su guardaespaldas.
El coche arrancó como todos los días, era hora de ir por Gianna al colegio, mientras el coche se ponía en marcha sacó su teléfono y llamó a Dora para saber cómo estaba Anna, a pesar de que no iba todos los días a trabajar a la perfumería, aún sentía ese pequeño tirón en el pecho los días