Capítulo 49. Un día de buenas noticias.
Bianca le dio el almuerzo a Gianna y la acostó a dormir la siesta, eran casi las tres de la tarde cuando Lorenzo entró a la habitación y encontró a su esposa al lado de su hija mirándola dormir, como si temiera perderla de nuevo o estuviera llenándose los ojos con su imagen.
―Es la hora, debemos ir a buscar la prueba, ¿quieres ir o prefieres que la busque y te la traiga?
―Vamos, quiero regresar rápido para darle la noticia a mi hija.
Esa vez salieron de la casa solamente acompañados de sus guar