Capítulo 32 Futura señora Celis
Ambas mujeres se retiraron a toda prisa, con Juliana tratando de ocultar su rostro de los curiosos que se habían detenido a observar lo que allí pasaba.
Elías las observó alejarse con el ceño fruncido y los puños todavía cerrados, mientras Sofía se hundía en el hombro de Ariana, sollozando, asustada.
Jonathan miró hacia los lados, asegurándose de que el espectáculo hubiera terminado, y luego clavó su vista en Ariana.
Notó las marcas rojas que las uñas de la esposa de Eduardo Winter le habían dejado en el brazo de la joven, pero decidió no comentarle nada.
—No dejemos que ellas echen a perder todo —dijo Jonathan con un tono más suave—. Todavía tenemos una parada pendiente. Te toca ir al estilista.
Ariana levantó la cabeza de inmediato, mirándolo con una mezcla de duda y rechazo.
—Yo no quiero cambios en mi cabello —sentenció ella, aferrándose a la pequeña Sofía como si el salón de belleza fuera un campo de batalla—. Ya he pasado por muchas cosas hoy.
—Es