Eva North
Sin dudarlo lo seguí por toda la casa hasta que llegamos a las escaleras del sótano y dudé un poco antes de descenderlas detrás de él.
Al bajar por completo me encontré con un gimnasio absolutamente equipado y aunque había escuchado hablar de él nunca me había esperado que fuera tan grande como lo que estaba viendo, aunque si recordaba la cantidad de soldados que vivían en la casa era obvio que se necesitaría un lugar como este.
Varios de ellos se encontraban entrenando y traté de ign