Eva North
Eran las tres de la tarde cuando comencé a recorrer los alrededores acercándome un poco más a los límites del centro de la aldea.
Nunca había ido a ella sola, porque aun tenía arraigadas en mí viejas reglas que me prohibían ir a la boca del lobo sola y la boca del lobo en mi antigua manada era el centro. Donde habían más flujo de personas y dónde muchas de ellas escucharían como era maltratada sin molestarse en intervenir.
Pero poco a poco esas ideas iban abandonado mi mente, por eso