157. NUESTRO
[FRANCESCO]
El sonido del motor atraviesa el paddock desde temprano, como un recordatorio de que hoy no hay lugar para dudas. Es sábado. Estoy sentado en la sala de briefing, traje abierto hasta la cintura, café frío entre las manos… y el pulso golpeándome la garganta como si ya estuviera en vuelta rápida.
La clasificación de Shanghái nunca perdona. El viento. El asfalto helado. Las curvas que parecen no terminar. Y ese maldito tramo largo donde uno decide si quiere ser valiente… o invisible. P