Mundo ficciónIniciar sesiónMARÍA MURILLO
—Sabía que no me decepcionarías… Eres una doctora muy capaz, te mereces cada reconocimiento —dijo orgulloso después de que le conté mi vida en el hospital de Milán—, pero me causa intriga… ¿Qué haces aquí? Dudo que solo fuera para visitarme.
Agaché la mirada y comencé con esa manía de seguir las líneas en la madera de la mesa, con mis dedos. —Hablé con Isabella… —Eso fue







