Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA RODRÍGUEZ
Después de ese momento incómodo donde Esteban se volvió a presentar, como si fuera un completo desconocido para mí, Romina me tomó de la mano y me dirigió hacia el estudio de música. Sentí la mirada de ese hombre clavada en mi espalda como un puñal. La noche era aún joven y sabía que me esperaba una plática difícil con &ea







