Alana.
ACERCAMIENTO.
—Señor… —mis palabras salieron demostrando la impresión que me estaba causando verlo aquí, después de todo.
—Farid… —el príncipe se acercó para corregirme, pero en un momento se detuvo, y me señaló el sofá, para que fuera a sentarme.
Aún tenía los nervios de esa elección del palacio en el estómago, y nunca vi venir que cuando llegara a descansar de este día, el mismo príncipe estaría aquí.
Caminé dejando las sandalias a un lado, y traté de adelantarme a los hechos.
—No