Liliana
Me detengo un momento para mirar mi reflejo en el espejo antes de vestirme. Nada de esto es real y mi estomago se aprieta como si tuviese un nudo enredado. No se que esperar de esto, pero lo que si se es que el vestido: un precioso modelo de diseñador va a quemar mi piel cuando me lo ponga. Lo siento, lo percibo y hasta lo huelo. Camino de un lado a otro, estoy sola y agradezco que los estilistas hayan decidido irse luego del arreglo.
Una pantomima.
Eso es exactamente lo que es esto. Es