Lorenzo
El sonido de la puerta del baño al cerrarse retumba en toda la suite ¡y vaya que esto es grande! Su actitud me agobia, realmente debería molestarme, pero no lo hace. Contrario a ello parece que la entiendo perfectamente porque en un santiamén hemos pasado de estar casi en una situación sexual a, un momento incómodo y ahora: a casi odiarnos mutuamente.
Ya siento que estoy en un matrimonio real.
Me quedo de pie, solo, mirando fijamente la madera de la puerta mientras el eco de sus palabra