Laura.-
Sabía que Jakub regresaría a mi departamento por sus cosas.
Ya más tranquila estaba sentada en mi sofá esperando a que apareciera, cuando la puerta se abrió. Al verme bajó la mirada avergonzado.
— ¿Podemos conversar sin discutir? –en silencio le señalé la silla que tenía en frente–. Tienes razón al estar molesta y no voy a justificar lo que hice porque actué como un cobarde y sabe que no soy así.
— Pero, hubieron muchas oportunidades para que me dijeras la verdad, Jakub incluso el d