Madison.-
Seguí recogiendo los resultados tirados en el piso del laboratorio, consecuencia de los hombres cuando retiraron los equipos, habría resultados importantes para nuestras investigaciones que debíamos mencionar ante la junta directiva y los donadores.
— Pero, ¡¿Qué carajos?! –me giro y encuentro a Laura escaneando todo el espacio con la boca abierta–. Me avisaron muy tarde, me dijeron que un grupo de hombres con una mujer entraron a la clínica como si vinieran a matar a alguien.
— No,