Olivia.-
Desde que dejé el hospital tengo la mente en blanco, la única opción es hablar con el señor Owen, pedirle que mueva sus contactos para que Martina este de primera en la lista de trasplantes. Haría todo por mi hija, dios sabe que sí, pero siento remordimiento por la persona que será desplazada, me mata.
— ¿Señora, se encuentra bien? –escucho la voz del Charlie, me observa por el espejo retrovisor con una preocupación genuina, miré hacia adelante, no me di cuenta de que habíamos llegado