Capítulo 53 —Hogar, dulce hogar
El aire de América golpeó el rostro de Alessia en cuanto puso un pie fuera del Jet privado. No era el aire cálido y cargado de historia de Roma; este era un aire eléctrico, frío, con ese aroma a asfalto, oportunidad y peligro que solo su ciudad sabía desprender. Por primera vez en meses, sus pulmones se expandieron sin sentir esa opresión constante en el pecho. Estaba en casa.
A pie de pista, junto a una camioneta ne*gra blindada que brillaba bajo el sol pálido de