Capítulo 22 —El Hilo de la Traición
El vapor del baño todavía se aferraba a las paredes de mármol cuando Alessia salió, envuelta en una toalla que apenas contenía el temblor de sus hombros. No era frío lo que sentía; era la adrenalina pura de quien sabe que está a punto de detonar una carga explosiva bajo sus propios pies. Se movió por la habitación con la cautela de una depredadora, escuchando el silencio denso de la residencia. Enrico no había vuelto. Sabía que él estaría moviendo sus piezas e